El escenario fue una vez más la 3ª Planta de Pediatría del Hospital Infantil de Jaén , es aquí donde se encuentra ubicada la Unidad de Onco-Hematología y es aquí donde Pedro Antonio, un niño que estuvo hospitalizado en esta Unidad,  pudo ver hecho realidad uno de sus grandes sueños: conocer personalmente y dar un abrazo al grupo cordobés de hard rock español «Medina Azahara» figuras emblemáticas del llamado rock andaluz.

Pedro Antonio siempre soñaba con este momento porque sentía un cariño y admiración muy grande por este incansable grupo al que según el, le debía la vida, y lo explicaba así: «a mis padres le gusta mucho su música y de tanto escucharla, como se querían mucho, pues entonces nací yo» bonita forma de describir el amor de sus padres, que pudieron disfrutar de la alegría y felicidad de su hijo al ver como recibía en su habitación del hospital la gran sorpresa de encontrarse cara a cara con: Manuel, Juanjo, Paco y Manuel que se trasladaron expresamente desde Linares donde acababan de presentar su nuevo disco, para poder estar un buen rato con Pedro Antonio.

Las enfermeras habían intentado sin éxito espabilar al niño, que llevaba toda la mañana durmiendo tras los efectos de la medicación, para que cuando llegaran sus» ídolos» pudiera disfrutar a tope de tan inolvidables momentos, pero Pedro Antonio seguía durmiendo; hasta que Medina Azahara entraron en su habitación, dio un salto de la cama y se abrazó a ellos con un ímpetu y una alegría indescriptibles, consiguiendo que todos nos emocionaramos y pudieramos ver al mismo tiempo que con esta gran sorpresa acababa de recibir una magnífica terapia.

Pedro Antonio también recibió de sus amigos otro regalo muy especial: su nuevo disco titulado: «las Puertas del Cielo» que le han dedicado y firmado, pero sobre todo recibió el cariño de estos cordobeses entrañables y generosos que no escatimaron ningún esfuerzo para hacerlo tan feliz.
Y el, correspondió con algo impagable: una bonita sonrisa que jamás vamos a olvidar y que seguro que Medina Azahara podrán guardar en sus corazones como el mejor de sus trofeos.

Gracias queridos: Manuel, Juanjo, Paco y Manuel por esa gran lección solidaria y llena de humanidad que nos habéis dado.